La exclusión de los menores de los espacios públicos es imperceptible e imparable: hoteles, restaurantes, cruceros, trenes, viviendas de alquiler, bodas… ¿Se puede permitir España un ‘apartheid’ infantil?
El Mundo
Jose María Robles, Patricia Bolinches
22 julio 2026
Esteban se llevó una sorpresa cuando abrió el sobre alargado color crema. La última línea de la invitación detallaba específicamente: «Será un evento sólo para adultos». Eso implicaba que aquella boda en Madrid no la iba a poder disfrutar con sus pequeños. En el instante en el que se dio cuenta, la alegría quedó un poco rebajada. Y aparecieron las lágrimas: las del mayor de los nenes al conocer su exclusión de la fiesta.
Igual que él, muchos progenitores ven con inquietud cómo la tendencia adults only se está expandiendo de forma imperceptible pero imparable desde el mundo del ocio (hoteles, restaurantes, bares, piscinas, cruceros…) a otros espacios y servicios, como los viajes en tren o en avión. E incluso, mal que le pese a Esteban -que en realidad no se llama así- al ámbito íntimo de las celebraciones familiares.
«En menos de 10 años vamos a tener días sin niños en los parques de atracciones», bromea (o no) Albert Vinyals, profesor de Psicología del Consumo en la Universitat Autònoma de Barcelona.