La proliferación de espacios exclusivos para mayores de edad refleja un cambio en la demanda turística y abre un debate sobre la convivencia: ¿ha cambiado nuestra tolerancia a la infancia?
El Confidencial
Por Ana Somavilla, Beate Hausbichler (Der Standard. Austria)
Ieva Kniukštienė (Delfi. Lituania)
Alice Bandera y Lorenzo Ferrari (OBCT. Italia)
Iwona Görke (Gazeta Wyborcza. Polonia)
Voxeurop (Francia)
Foto: Vistas del hotel ‘only adults’ Secrets Moxché Playa del Carmen. (F.M.)
18/07/2026
Paredes beige. Jarrones de diseño. Piscinas alargadas con una barra de cócteles cerca. Una luz tenue. Tapices blancos. No hay animación, ni bufés masificados. Cada vez son más los hoteles, spas, complejos turísticos y hasta restaurantes que han hecho del silencio y la calma su principal reclamo. Todo acuñado bajo el concepto: «only-adults» —o «solo adultos»—.
Este término engloba a todos aquellos servicios que limitan su acceso a menores de edad. Generalmente entienden por adulto a una persona mayor de 16 o 18 años, dependiendo de la política del local o alojamiento. Este modelo se caracteriza por diseñar una experiencia orientada a la tranquilidad, el bienestar y la oferta de actividades específicamente diseñadas para un perfil de cliente adulto.