«Niñas, niños y adolescentes: 
ciudadanos protagonistas de la construcción de un mundo más justo».

“Tenemos
que poner en común buenas prácticas y ver cómo podemos avanzar en
garantizar el derecho de las niñas y los niños a crecer en entornos
libres de violencia”
 
dijo Carlos Villagrasa Alcaide, en la presentación
del IX Congreso Mundial por los Derechos de la Infancia y la
Adolescencia, realizada en la Defensoría de los derechos de la niñez, de
la Nación. Alcaide es el presidente del Comité Internacional de los
Congresos Mundiales.

La Defensoría de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Provincia de Córdoba (Argentina) será la sede anfitriona del próximo
Congreso, 
que se llevará a cabo del 16 al 18 de noviembre del 2022.

Web oficial del IX Congreso Mundial por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia.

 Los
ejes temáticos del Congreso serán el derecho de niñas, niños y
adolescentes a la ciudadanía, la participación y la migración, a un
desarrollo y crecimiento protegido, a educación de calidad, y a una
convivencia saludable sin violencias. Además se abordarán los derechos
al juego y la recreación, a la libertad de expresión, a la salud y el
medio ambiente sano, a un sistema de justicia restaurativa y al libre
acceso a la información y tecnologías, en contextos cuidados.

En diálogo con Página/12 Villagrasa Alcaide analizó la situación de las infancias.

-¿Qué pasó en estos dos años con niñas, niños y adolescentes?

-Nosotros
vamos siempre interpretando la Convención de los Derechos del Niño de
1989 a partir de las realidades. Se han incorporado temas como medio
ambiente, tecnología, redes sociales de los que no se tenía tanta
conciencia. La pandemia dio un vuelco a la Convención. Aparecieron
temas como la salud pública, trastornos de alimentación, la salud
mental, la detección precoz de trastornos en la infancia, y la ideación
suicida. La tasa de suicido aumentó un 250 por ciento en adolescentes
,
según el Colegio Oficial de Médicos de Madrid. También temas de
violencia y bullyng se han multiplicado por redes sociales. Los
conflictos bélicos como el de Ucrania- Rusia vuelven a traer sobre la
palestra el reclutamiento de jóvenes y sobre todo el movimiento
migratorio causado por situaciones de pobreza por conflicto bélico. El
tema económico también incide. La pobreza infantil está creciendo
exponencialmente. Como siempre se dice: como no votan, es el sector de
la población que primero recae en cuanto a presupuesto.

-¿Qué es lo urgente?

-La atención frente a la violencia.
Es un tema que nos han reclamado. La violencia entre pares, parental,
la violencia sexual, el maltrato a la infancia. Tenemos que poner en
común buenas prácticas y ver cómo podemos avanzar en garantizar el
derecho de las niñas y los niños a crecer en entornos libres de
violencia.

-Ustedes hacen hincapié en que puedan participar del Congreso niñas, niños y adolescentes. ¿Por qué?

-Es
un punto más que el derecho a ser escuchado. Que la participación sea
protagonista, que tomen la rienda de su presente desde el concepto de
ciudadanía responsable. Normalmente vienen niños de más de veinte
países, tienen un trabajo en común previo porque vienen seleccionados;
niños con discapacidad, de culturas originarias, es muy interesante como
comparten reivindicaciones comunes. Son seleccionados a través de
organizaciones de infancia. La defensoría de Córdoba está haciendo una
labor tremenda para darles alojamiento. Se prevén unas 3000 personas.
Siempre han superado el millar de personas. El más multitudinario fue en
San Juan en 2012 en que hubo 10 mil personas. La idea es que puedan
compartir ponencias, murales, posters y prácticas compartidas.

-Usted
dijo que «es necesario poner a las infancias en las agendas políticas y
con el presupuestos adecuado”. Cuando hay crisis, ¿se desatiende el
presupuesto para las infancias?

-Muchísimo, es el primero que cae. Por eso también abogamos para
que haya una revisión permanente de la evolución de los desplazamientos
presupuestarios. 

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