En un momento en que a todos se nos pide que nos quedemos en casa, hay niños y niñas que se encuentran separados de sus familias,
en una situación emocional difícil y de extrema vulnerabilidad. Las
personas que los cuidan, profesionales de los distintos recursos de
protección y de reforma, también están atravesando un momento duro en el
que tienen muchas preguntas y, quizás por el momento, pocas respuestas.
Este blog quiere ser un punto de entrada en estos lugares, ahora cerrados, en el que compartir pautas, experiencias y reflexiones.
La crisis generada por la expansión del COVID-19 ha supuesto una presión adicional para los equipos de los centros residenciales o en otros recursos con niños, niñas y adolescentes a su cargo,
enfrentándolos a una doble responsabilidad: por un lado, protegerles de
posibles contagios y cumplir las medidas de salud establecidas, por
otro, acompañarles emocionalmente en un momento en el que no tienen el
apoyo de su familia ni de los otros adultos o iguales con los que habían
generado un vínculo. Evitar que se agrave el dolor emocional que ya
experimentan es clave para que puedan superar esta situación con
resiliencia.
Para cada profesional, independientemente de su experiencia, esta es una situación muy nueva y con potencial de riesgo.
Por más herramientas con las que contemos, una pandemia mundial de
estas características es algo a lo que ningún profesional se ha
enfrentado antes. Intentar cumplir con los objetivos de cuidado y
educativos que se habían planteado antes de la crisis es una tarea
ahora impensable: adolescentes confinados, sin acceso al
aprendizaje que les proporcionaba una expectativa de futuro,
afrontando la cancelación de las actividades que les ayudaban, y con la inestabilidad e incertidumbre rondando en las cabezas de todos.
Un reciente artículo de The Lancet
ha querido alertar sobre los efectos que el aislamiento y la
cuarentena puede tener sobre los niños separados de sus padres. Mientras
todos los esfuerzos se concentran en cubrir sus necesidades diarias, no
se están haciendo las intervenciones psicológicas necesarias. Por ello recomienda la formación de los trabajadores de la salud para una identificación temprana de problemas
de salud mental en la infancia, así como la creación de redes
comunitarias en las que participen psicólogos, psiquiatras,
investigadores y voluntarios.
El mensaje es claro: no
desatender la salud mental de los niños y niñas aislados y separados de
sus familias, ni tampoco la de quienes les atienden y cuidan.
Queremos brindar apoyo y responder a las dudas que los profesionales de los distintos recursos de apoyo a la infancia tenéis en estos momentos.
Las guías, vídeos y respuestas a preguntas frecuentes que nos llegan
aparecerán en el blog a lo largo de las siguientes semanas, y están
siendo preparadas por el equipo de Espirales Consultoría de Infancia, con una larga trayectoria en el apoyo y asesoría en contextos de trauma infantil.
Pero este es un blog compartido; por eso os animamos también a compartir experiencias que funcionan y recursos puestos en marcha. En este blog puedes encontrar algunas. Y si no encuentras respuesta a tus dudas, pregúntanos.
Esperamos que este servicio te sea útil. ¡Mucho ánimo!
UNICEF con los centros de protección y pone en marcha este blog,
donde encontrar algunas respuestas a preguntas frecuentes
que nos llegan desde los centros y otros recursos de protección y reforma.
Esta pandemia es un nuevo reto para profesionales en la primera línea de cuidados.
Contacto: proteccion@unicef.es.
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