El adultocentrismo está en crisis y 
no logramos verlo detrás de todas las cifras que nos muestran dicha situación,
 buscando siempre a los culpables fuera 
y responsabilizando a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
Analizando los pilares que sustentan esta caída del adultocentrismo.

por Juan Pablo Venegas,

La caída del adultocentrismoLa situación
actual de la niñez en el país (CHILE) se explica en gran medida por un olvido
sistemático y negligente de las instituciones adultas respecto de las
necesidades principales de niños, niñas, adolescentes y jóvenes (NNAJ)
,
así como también por los resultados de problemáticas sociales que ligan
conductas y comportamientos validados culturalmente en la crianza y que
sustentan la pobreza infantil, las altas incidencias en violencia y una
severa crisis de salud mental, entre otros flagelos. 

Lo anterior obliga a
analizar los pilares que sustentan esta verdadera caída del
adultocentrismo.


El Fracaso de las Instituciones Adultas: Estado, Iglesias, Escuelas,
la Justicia, SENAME, todos espacios de relacionamiento que han devenido
en rotundas crisis de legitimidad, de funcionamiento y resultados, de
generación de desigualdad, de equidad jurídica y de oportunidades
. En
particular, hacia la niñez, el Estado no ha cumplido con su promesa de
brindar protección y garantías de derechos para NNAJ; la cantidad de
niños, niñas vulnerados al interior del mismo SENAME y, en los últimos
dos años, la crisis de los colegios emblemáticos que ha sido tratada
principalmente desde la crítica, la sanción y la reacción coercitiva,
con poco y nulo diálogo resolutivo y un acercamiento real a sus
demandas.


El Fracaso Ético – Cultural de la Adultez: Un segundo ámbito a
destacar es el de la cultura y las costumbres, en donde la crisis ética y
moral de la adultez, que ha amparado la violencia, el maltrato, la
discriminación, el abuso y en donde existe una cultura de subestimar la
niñez, la adolescencia y la juventud

El científico Pablo Razeto lo
define como “una crisis sistémica y generacional, donde se ha
subestimado a los adolescentes
”. Clave en esto han sido las
inconsecuencias mostradas tanto en fallos judiciales para delitos
económicos, donde connotados empresarios han sido condenados a multas y a
clases de ética, y jóvenes vendedores ambulantes son privados de
libertad.

En el caso de las iglesias, la caída ética de la Iglesia Católica por
abusos sexuales y el escándalo económico, así como las reacciones
ultraconservadoras de iglesias evangélicas, distancian y decepcionan a
la adolescencia y juventud de los valores tradiciones y costumbres que
sustentan el contrato social.

En esta línea, en el estudio de Modelos Culturales de Crianza (WorldVision, 2017) se configura el concepto de “Complejo de
Disciplinamiento”, entendido como un sistema de comportamientos que
aloja de manera difusa y ambivalente formas de crianza basadas en la
ternura y el afecto, con otras asociadas al castigo y el uso de la
violencia.


El Fracaso Económico y Social: en este punto, tanto los datos como la
vivencia cotidiana de la crisis de desigualdad de nuestro modelo de
sociedad tiene un correlato directo con la niñez, adolescencia y
juventud,
pues junto con ser los más pobres entre los pobres, el 56,4%
de los menores pertenecen a los primeros dos quintiles. Esto quiere
decir que más de la mitad de los niños del país son parte del 40% más
pobre de la población. Asimismo, el 13,9% de los menores de edad son
catalogados como pobres según sus ingresos, y un 22,9% es considerado
pobre multidimensional. Se suma a esto que la cifra de “NINI´s”, que
supera los 520 mil en el país y que el desempleo entre los 15 y 29 años,
la población más joven, bordea el 20%.


El adultocentrismo está en crisis y no logramos verlo detrás de todas
las cifras que nos muestran dicha situación, buscando siempre a los
culpables fuera y responsabilizando a los niños, niñas, adolescentes y
jóvenes.

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