de enero de 2018, una de las fechas que se quedarán grabadas en mi
corazón. Aquel día de aquel año en el que 8 jóvenes, 8 niños y
adolescentes intervenían en el Congreso de los Diputados para
parlamentar sobre aquellos temas que les afectan día a día.
aquella definición apolillada y clasista de la RAE donde dice que niño
es sinónimo de poca experiencia, qué pena que los letrados de la RAE no
conozcan verdaderamente lo que significa esta palabra.
Me
gusta decir que la vida son momentos de felicidad encadenados y la
verdad es que estos dias yo he sumando un nuevo eslabón a la cadena de
mi felicidad.
Pero cómo no ser feliz, si hicimos tal piña que de
aquellos días y aquellas divagaciones podría haber salido hasta un nuevo
partido político basado y orquestado por jóvenes infantes. Y es que
contábamos con el humor de Yago, la ternura y cariño de Hugo, El
carácter de Saray, la simpatía de Mireia, la implicación de Alberto, la
empatía de Andrea y la sonrisa y el carisma de Sara.
En
definitiva, la combinación perfecta para cambiar el mundo. ¡Y vaya si
lo hicimos!, por un día sentí que nuestras reclamaciones eran escuchadas
y que se apostaba por la infancia, sólo queda pedir y reclamar que este
sentimiento no caiga en el olvido y que todos los niños y niñas sientan
que se apuesta por ellos y que su visión es una de las más importantes.
Dejen
de pensar que la infancia es el futuro, por que somos el presente. Y lo
estamos cambiando. Como diría mi amigo Yago, «vean lo que podemos
llegar a hacer».
Como desafíos y deberes, muchísimos para la comisión, recuerden
que si algún día se saturan y no pueden más, pueden llamar a los
expertos que allí estará un buen equipo de infantes para solucionar
todas sus dudas.
Apuesten por la educación pública, la
participación, la protección del menor, los refugiados y la salud y
bienestar de la infancia. Y les puedo asegurar que me sentiré orgulloso
del país que verán mis hijos, esto solo ha sido el primer paso de un
arduo y difícil camino, pero entre todos llegaremos a la meta, creanme.
Para
finalizar agradecer a esos locos aventureros que confiaron en nosotros y
nos dieron las herramientas para cambiar nuestro pequeño/gran mundo.
Mabel, Raúl, Silvia, Paola, Lourdes y Leticia gracias por ser la luz de
muchos jóvenes y enseñarnos el camino de la participación, alzando
siempre nuestra voz y empoderándonos. Sois increibles, personas como
vosotros hacen de este mundo frio, un lugar mejor, donde todos tenemos
un lugar. A Unicef y a la

Plataforma de Infancia les doy las gracias
por esta oportunidad, así como al equipo técnico por plasmar estos
días de una manera tan bonita! No tengo palabras para definir el importe
total de lo vivido. Ahora sí Raúl, Un cibersaludo.
*Todas las fotos fueron realizadas por Unicef-Hugo Palloto
Bravo!!! Enhorabuena!!!
Me lo perdí… pero lo intentaré a la próxima.
Saludos cordiales!