- MADRID, 13 Jul.
- (EUROPA PRESS) –
«Querida
jefa de papá, me llamo Lucía, tengo 10 años y soy hija de José y Mari
Carmen». Así empieza el vídeo de la campaña en pro de la conciliación
que ha lanzado el Ayuntamiento de Elche y en el que una niña hace ver a
los jefes de sus padres cómo reducir a media hora el tiempo para comer
que da a sus empleados puede suponer «media vida» para todos ellos. «Las
tardes en casa se hacen demasiado largas sin mamá y sin papá«, dice la
niña.
jefa de papá, me llamo Lucía, tengo 10 años y soy hija de José y Mari
Carmen». Así empieza el vídeo de la campaña en pro de la conciliación
que ha lanzado el Ayuntamiento de Elche y en el que una niña hace ver a
los jefes de sus padres cómo reducir a media hora el tiempo para comer
que da a sus empleados puede suponer «media vida» para todos ellos. «Las
tardes en casa se hacen demasiado largas sin mamá y sin papá«, dice la
niña.
La campaña está dirigida inicialmente a sensibilizar al
tejido empresarial del municipio alicantino, aunque el mensaje se
extiende a toda su población y la del resto de la sociedad española pues
se trata de evidenciar que las medidas de conciliación de la vida
laboral y familiar son una de las «herramientas indispensables para
lograr una responsabilidad compartida e igualitaria en todas las
esferas», conforme explican sus promotores.
tejido empresarial del municipio alicantino, aunque el mensaje se
extiende a toda su población y la del resto de la sociedad española pues
se trata de evidenciar que las medidas de conciliación de la vida
laboral y familiar son una de las «herramientas indispensables para
lograr una responsabilidad compartida e igualitaria en todas las
esferas», conforme explican sus promotores.
En
el vídeo se puede ver una tarde cotidiana de la niña, sola con su
perro, afrontando sin ayuda los deberes –las divisiones con décimales
son difíciles, dice en un momento de la locución– y tratando de
mantener la disciplina pese a distracciones como su videoconsola o su
propio perro
el vídeo se puede ver una tarde cotidiana de la niña, sola con su
perro, afrontando sin ayuda los deberes –las divisiones con décimales
son difíciles, dice en un momento de la locución– y tratando de
mantener la disciplina pese a distracciones como su videoconsola o su
propio perro
«Mis padres siempre dicen que aproveche bien el tiempo, que
meriende y haga los deberes para que cuando lleguen podamos bajarnos a
jugar al parque (…) Por eso he pensado que si todos los trabajadores y
trabajadoras comieran en menos tiempo en la oficina, acabarían antes
sus deberes y podrían llegar antes a casa. Así podríamos estar más
tiempo juntos», dice la niña, mientras prepara un sandwich para la jefa
de su padre a fin de demostrarle que es posible hacerlo.
meriende y haga los deberes para que cuando lleguen podamos bajarnos a
jugar al parque (…) Por eso he pensado que si todos los trabajadores y
trabajadoras comieran en menos tiempo en la oficina, acabarían antes
sus deberes y podrían llegar antes a casa. Así podríamos estar más
tiempo juntos», dice la niña, mientras prepara un sandwich para la jefa
de su padre a fin de demostrarle que es posible hacerlo.
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