
Los médicos decidieron amputar el pie a un niño de tres años en Jan Yunis, Gaza, debido a la escasez de recursos médicos
Durante una reunión de alto nivel en Colombia para
discutir el tema, los países se comprometen a proteger a los niños de la
violencia, la explotación y los abusos de todo tipo. El presidente
colombiano afirma que el hambre, el colapso climático, la guerra y el
éxodo van más allá de los golpes y son los peores de violadores de los
niños
La Comunidad Internacional lo reconoce por primera vez
La violencia contra los niños -física, emocional o sexual– constituye
una crisis mundial que ocurre en los hogares, las escuelas, las
comunidades y en internet, y que tiene efectos tan graves como lesiones
permanentes, infecciones de transmisión sexual, problemas de salud
mental como ansiedad y depresión, y la muerte.
La problemática se aborda por primera vez este jueves en una reunión
internacional de alto nivel que contó con la participación del
presidente de Colombia, Gustavo Petro, y más de 1400 ministros,
funcionarios de gobierno y responsables de políticas, líderes de
organismos de la ONU, representantes de la sociedad civil,
supervivientes, jóvenes y niños.
La Conferencia Mundial Ministerial para poner fin a la violencia
contra los niños tiene lugar en Bogotá, Colombia, auspiciada por el
gobierno colombiano con apoyo de Suecia, el Fondo de la ONU para la
Infancia (UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Algunas estadísticas de la violencia contra los niños…
• Más de la mitad de los niños de dos a 17 años —en total, más de mil millones— sufren alguna forma de violencia cada año
• Alrededor de tres de cada cinco niños reciben castigos físicos de manera regular en su hogar
• Una de cada cinco niñas y uno de cada siete niños son víctimas de violencia sexual
• Entre el 25% y el 50% de los niños han experimentado acoso escolar
• La principal causa de muerte entre los varones adolescentes es la violencia, a menudo con armas de fuego o de otro tipo
Durante el cónclave, más de cien gobiernos sellaron una serie de
compromisos históricos para erradicar la violencia contra los niños y
protegerlos de la explotación y el abuso.
Los castigos físicos, una práctica que afecta regularmente a tres de
cada cinco niños en su hogar serán prohibidos por ley en nueve países.
Además, varias naciones se comprometieron a mejorar los servicios
para los niños que han sido víctimas de violencia y a hacer frente al
acoso escolar, mientras que otros anunciaron su intención de invertir en
la prestación de apoyo esencial a la crianza, una de las intervenciones
más eficaces para reducir el riesgo de violencia en el hogar.
Abusos ocultos
Los participantes reconocieron que más de mil millones de niños, más
de la mitad de la población infantil global, sufren algún tipo de
violencia y que, a menudo, esos abusos suceden a puerta cerrada, se
mantienen ocultos y no se denuncian.
La OMS estima que menos de la mitad de los niños afectados revelan
que han sido víctimas de violencia y, de ellos, menos del 10% recibe
ayuda.
Los datos de la agencia sanitaria de la ONU indican que cada trece
minutos, un niño o adolescente es asesinado, lo que representa unas
40.000 muertes evitables al año.
Las secuelas de la violencia para algunos niños son devastadoras y
duran toda la vida: ansiedad, depresión, conductas de riesgo (como
relaciones sexuales sin protección, tabaquismo, consumo de drogas) y un
bajo rendimiento académico.
Un lastre altamente prevenible
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se dirigió
a los participantes en el foro para subrayar que, pese a ser altamente
prevenible, la violencia sigue siendo una terrible realidad cotidiana
para millones de niños en todo el mundo, “que deja cicatrices que se
extienden a lo largo de generaciones”.
Al referirse a los compromisos alcanzados al inicio de la reunión,
señaló que si se implementan a cabalidad, podrían cambiar el rumbo de la
violencia infantil.
“Desde establecer un apoyo que cambie la vida de las familias hasta
hacer que las escuelas sean lugares más seguros o abordar el abuso en
línea, estas acciones serán fundamentales para proteger a los niños de
daños duraderos y mala salud”, declaró desde Nueva York en un enlace de
video.
La evidencia ha mostrado que la violencia a edades tempranas puede
causar un estrés tóxico que afecta al desarrollo del cerebro y genera
agresividad en los niños, además de favorecer el abuso de sustancias y
la aparición de conductas delictivas.
Los niños que sufren actos de violencia también tienen más
probabilidades de verse afectados por ciclos de trauma y de violencia en
la edad adulta, lo que repercute en comunidades enteras.
La violencia no es exclusivamente el golpe
El presidente de Colombia, Gustavo Petro pronunció un discurso en el
que advirtió que si bien las cifras de la violencia contra la niñez son
“catastróficas”, los parámetros que definen esa violencia son estrechos y
no permiten ver la magnitud real del problema.
“La violencia no es exclusivamente el abuso, el homicidio, el golpe”,
dijo, insistiendo en que hay fenómenos que son violencia y que no se
reconocen.
El colapso climático es violencia, abundó Petro, citando como ejemplo
los aguaceros torrenciales que han ocasionado inundaciones en los
últimos dos días en Bogotá, lapso durante el que cayó el agua
correspondiente a noviembre, un mes lluvioso en Colombia.
Tras recordar que la crisis climática es producto de la acción humana
y que el mundo sigue consumiendo combustibles fósiles en un ataque
abierto a la naturaleza, aseveró que la política pública está creando un
mundo contra la infancia.
“¿No es violencia lo que estamos haciendo como Estados? ¿No estamos
implementando políticas que constituyen la peor violencia, que va a
golpear a los niños y a la humanidad?”, preguntó.
El mandatario recalcó entonces que la política pública tiene que gravitar alrededor de la vida, algo que no se está haciendo.
El poder es el peor violador de la niñez
“La violencia no proviene del violador, sino del poder, que se ha
convertido en el peor abusador y violador de la niñez, si no, miren Gaza
(…) ¿Cuántos niños mueren aquí, en Líbano, Sudán o Gaza? La guerra está
matando a los niños”, espetó.
Petro explicó que las guerras no son siempre ideológicas sino que
responden a otros intereses, y citó el caso de la guerra contra las
drogas, que deja cientos de miles de niños latinoamericanos muertos
debido a un poder hipócrita que consume drogas, pero las penaliza
generando crisis de diversos tipos en terceros países, como la violencia
y la migración.
“El hambre, el colapso climático, la guerra, el éxodo, son peores
violadores, golpeadores y abusadores de los niños, sólo que no son un
individuo que tiene que ir a la cárcel por esos hechos sino que es el
poder mundial que quintuplica, le pone tres ceros a las cifras, y nos
conduce a un enorme genocidio de la humanidad que comienza por la
niñez”, puntualizó.
El presidente colombiano argumentó entonces que son esos lastres los
que “hay que detener, hay que transformar, a los que hay que resistir”, y
planteó un reto: “Estas conferencias también nos deberían preparar para
esa clase de resistencia y luchas (…) porque una democracia global es
fundamental si la humanidad quiere sobrevivir”, concluyó el jefe de
Estado colombiano.
Compromisos asumidos:
• Ocho países (Burundi, Chequia, Gambia, Kirguistán,
Panamá, Sri Lanka, Uganda y Tayikistán) promulgarán leyes contra los
castigos físicos en todos los ámbitos y Nigeria lo hará en las escuelas
• Decenas de países invertirán en apoyo a la crianza
• El Reino Unido, junto con otros asociados,
establecerá un grupo de trabajo mundial para erradicar la violencia en
las escuelas y a través de ellas
• Tanzania instalará puestos de protección infantil en sus 25.000 escuelas
• España promulgará una nueva ley para promover la seguridad en los medios digitales
• Muchos países reforzarán sus políticas internas y elaborarán planes específicos para combatir la violencia contra los niños
* Con información de Noticias ONU