La vacunación contra la COVID-19 de los adolescentes ha
alcanzado tal agilidad en España que este grupo de edad, el de 12 a 19
años, supera ya con primeras dosis a los que van de los 20 a los 40
años. 


Y eso que su plazo para inmunizarse, especialmente entre los
menores de 16 años, se abrió mucho más tarde, durante el mes de agosto.


Pocos días después de iniciarse el curso escolar,
los datos del Ministerio de Sanidad reflejan que la velocidad a la que
se han vacunado los menores de edad merece un capítulo aparte dentro de
la campaña de inmunización contra el coronavirus. Actualmente, el 79,4%
de estos jóvenes –esto es, más de tres millones–, ha recibido ya la
primera de las dos inyecciones
, mientras que este porcentaje se reduce
al 76,3% y el 76,1% si se observa a los de 20 a 29 años y los de 30 a
39, respectivamente. 


Los adolescentes ya han recibido más primeras dosis que los de 20 a 40 años


Evolución del porcentaje de población vacunada contra la Covid-19 en
España según el grupo de edad. Usa los botones para ver los porcentajes
de administración de primeras dosis y de población que ha recibido la
pauta completa




Este sorpaso se ha producido en todas las comunidades autónomas
por igual excepto en Madrid. En algunas, como Galicia o Asturias, los
adolescentes superan el 90% de cobertura con primera dosis, con más de
diez puntos de diferencia en ambos casos respecto a la franja de edad de
los treintañeros. 


Aunque todavía no ha ocurrido lo mismo con la pauta completa,
que por ahora alcanza al 60,3% de los jóvenes de 12 a 19 años –muchos de
quienes tienen una dosis no han cumplido el plazo para recibirla–, los
expertos consultados coinciden en que su respuesta a la llamada de la
vacunación está siendo «ejemplar». Al menos inicialmente. Y en la
mayoría de los casos no ha sido necesaria una búsqueda activa,
puesto que las autoridades sanitarias regionales han optado por
ponerles la inyección en los mismos puntos de vacunación masiva que a
los demás y que hoy ya se están desmantelando por falta de demanda. 


La vacunación,
por franjas de edad, en cada comunidad


Porcentaje de la población de cada franja de edad que ha recibido al menos una dosis de la vacunación contra la
Covid-19 o la pauta completa, sobre el total de habitantes de ese grupo

NOTA: para el caso del grupo de 20-49 años, antes del 21 de junio incluye a 18 y 19 años




¿A qué responde esta mayor predisposición de los adolescentes?
.

 Como es habitual en la epidemia, de entrada hay pocas certezas y varias
hipótesis. Pero la principal es que el horizonte del principio de curso
escolar le ha dado un empuje decisivo. A ello habría que sumarle que los
menores de edad son más localizables por parte de los centros de salud o
que en ellos pesa sobre todo lo que deciden sus progenitores, que a su
vez tienen edades en las que empieza a haber más riesgo de infecciones
graves.

De la vuelta al ‘cole’ al vínculo con el ambulatorio


«Una vuelta al cole más segura y cercana a la normalidad es un
importante incentivo para la vacunación», apunta el epidemiológo y
pediatra Quique Bassat, del Instituto de Salud Global de Barcelona, que
recuerda que los protocolos escolares para el curso 2021-2022 establecen
que los vacunados no tendrán que hacer confinamiento, mientras que los
demás sí. «Esto puede haber tenido peso en la decisión de muchos padres,
que saben perfectamente lo disruptiva que es una cuarentena», completa
este experto.


Esto conecta con otro gran factor decisivo, que es el hecho
obvio de que la decisión de vacunar a los menores de edad recae casi
siempre en sus progenitores. Unas familias que, por edad de sus hijos,
suelen pasar de los 40 años, una franja con una mayor cobertura vacunal
(87% con primera dosis y 85% con pauta completa). «A los menores de edad
nos los traen sus progenitores y en general no les han consultado si
quieren o no recibir la inyección», explica Pepi Estany, enfermera de un
Centro de Atención Primaria y miembro del Consejo Asesor de
Vacunaciones de la Generalitat. 


Estany, que trabaja en un ambulatorio en Artesa de Segre,
localidad leridana de 4.000 habitantes, añade además que los menores de
edad son más fácilmente localizables que los más mayores, porque todavía
viven en casa de sus padres, van al instituto y no se han marchado del
pueblo. «A los de más de 20 a veces cuesta más localizarles, tienen
teléfonos obsoletos o viven en otros sitios», resume esta enfermera.
Bassat, por su parte, le añade otra idea: «Creo que a los adolescentes
se les ha dado mucha caña y se les ha culpabilizado parcialmente de la
quinta ola, y eso ha provocado que como grupo hayan reaccionado
demostrando que se toman las cosas en serio». 


En este sentido, la quinta ola también ha influido en el ritmo
de vacunación de cada franja de edad. En descargo de la franja de 20 a
30 años, por ejemplo, esta fue la más golpeada por la COVID-19 a
principios de julio, justo cuando les iba a tocar recibir el primer
pinchazo, aunque los adolescentes no andaban muy lejos. Entre el 20 de
junio y finales de agosto se contagió el 4,7% de la población de 10 a 19
años y el 5,7% de los de 20 a 29. Todos ellos pueden comenzar a recibir
la primera dosis dos meses después del contagio (o un mes en el caso de
algunas autonomías).

Vacunación en universidades y todavía no en institutos


Los buenos datos de vacunación entre los menores de edad han
diluido hasta el momento las escasas voces que pedían que se pusieran
puntos de vacunación en los centros de Secundaria. Por ahora ninguna
comunidad los ha puesto en marcha, aunque la Generalitat catalana
aseguró que se lo plantearía en los próximos días, sobre todo, en
aquellas zonas donde la cobertura vacunal sea muy reducida. Es decir,
dentro del plan para llegar a los grupos de población más rezagados. 


Lo cierto es que, pese a que la comparativa con los de 20 y 30
años les deja en buen lugar, todavía hay hoy un 20% de adolescentes sin
primera dosis. Y la curva de vacunados diarios de esa edad también se ha
ido aplanando, recuerdan los expertos.


Con el fin de la etapa de vacunaciones masivas, los expertos
coinciden en que tiene sentido estudiar la inclusión de los centros de
Secundaria dentro de las estrategias de instalar puntos de inmunización
temporales o itinerantes. «Todavía quedan menores de 18 años que no
hemos podido localizar y, además, la vacunación en el instituto le da
valor a la fuerza del grupo. Los que no se han vacunado piensan: ‘Si
este se vacuna, yo también», reflexiona la enfermera Estany. 


Sin embargo, ahora mismo las autoridades sanitarias están más
preocupadas por el grupo que va de los 20 a los 30, también de los 30 a
los 40, que por los menores, con lo cual muchas autonomías han
priorizado poner puntos de inmunización en los campus universitarios.
Catalunya lo está llevando a cabo esta semana en casi todas las
universidades, sin cita previa y abierto también a gente de fuera de la
comunidad académica. Entre las comunidades que están impulsándolo están
también Madrid, Cantabria o Castilla-La Mancha. En Navarra han vacunado a medio millar de estudiantes extranjeros.

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