Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI) publica una
nueva edición del estudio sobre uso y actitudes sobre contenidos
digitales en España. El informe recoge las principales tendencias de los
hábitos de consumo de contenidos digitales en 2021 y su evolución en
los últimos cinco años.
La principal conclusión es que el uso y consumo de contenidos se ha
normalizado y generalizado entre la población española, de tal manera
que la casi totalidad de la población consume al menos un tipo de
contenido digital. El consumo ha crecido sustancialmente desde el
anterior estudio de 2016, afectando a todos los tipos de contenidos
analizados.
El mayor incremento se produce en el uso de películas y series.
Pasando de 59,5% en 2016 a 80,3% en 2021. Pero el caso más destacable lo
protagonizan los contenidos formativos y educativos que se instaura
como uno de los tipos de contenidos más utilizados por las personas
entre 16 y 74 años.
Solo un 6,7% de la población mayor de 14 años no ha utilizado
contenidos digitales durante el último año, una cuarta parte de los
cuales dicen no usarlos por la dificultad en su uso.
El estudio analiza el impacto que la pandemia ha producido en el
consumo de los contenidos digitales, mostrando como el 39% de la
población aumentó su frecuencia de consumo durante la pandemia y en la
actualidad consume más que antes de la pandemia. Este incremento ha
quedado patente sobre todo en el uso de películas, series y contenidos
formativos.
Otro fenómeno analizado es el relacionado con el pago por disfrutar
de los contenidos digitales. El estudio muestra que se ha incrementado
de forma considerable la proporción de personas que pagan por ver
contenidos, pasando del 32,1% en 2016 al 59,5% en la actualidad.
También se analiza el impacto que tienen las nuevas tecnologías en el
bienestar de la población. Se aprecia que las nuevas tecnologías han
servido para confortar a las personas durante la pandemia y se hace
necesario facilitar su acceso a todas las personas. El ejemplo más
significativo es que el 77,4% de la población agradece a las nuevas
tecnologías haber podido contactar con familiares y otros allegados por
videoconferencia contribuyendo así a un mayor sosiego de la población al
posibilitar el contacto fluido con seres queridos. Para el 62,5% de la
población las ventajas que proporciona internet y las nuevas tecnologías
superan los posibles inconvenientes.
Por último, el estudio analiza la percepción de la ciudadanía
respecto de la adopción del teletrabajo debido a la pandemia. El impacto
de la COVID-19 en el trabajo se percibe como una circunstancia tendente
a hacerse estructural, ya que casi una tercera parte de las personas
empleadas creen que el teletrabajo formará parte de los sistemas que se
mantendrán en el futuro en sus organizaciones. Las principales ventajas
percibidas del teletrabajo se centran en la mejor gestión del tiempo,
sobre todo por el ahorro en los desplazamientos, y la mayor
adaptabilidad de los horarios.
