¿Qué son?
Las noticias falsas o bulos en Internet son un concepto cada vez más habitual en todos los contextos, también aquellos que afectan a niños, niñas y adolescentes (NNA). Se refieren a cualquier tipo de información imprecisa, descontextualizada o directamente falsa, que alguien difunde de manera intencionada para manipular la opinión o simplemente para obtener algún tipo de beneficio. No es algo nuevo, siempre han existido falsos mitos sobre la alimentación, la salud, etc,. solo que a través de Internet se difunden más rápido y pueden llegar a más personas.
Los menores reciben, buscan y comparten información en Internet, en ocasiones sin reflexionar lo suficiente. En consecuencia, pueden acceder a contenidos negativos disfrazados como información real. Esto se conoce como fake news y pueden llegar hasta los menores a través de las publicaciones en sus redes sociales con mensajes privados, chats de grupo, vídeos, foros, etc. ya que son sus canales preferidos para recibir información. Estos contenidos falsos se distinguen teniendo en cuenta su grado de falsedad y engaño deliberado:
    .- Imprecisos, con escasa calidad informacional, pero que se pueden malinterpretar.
    .- Descontextualizados o sesgados con intención de influir en la opinión.
    .- Fabricados, amañados intencionalmente con el fin de engañar y manipular.
¿Cómo afectan las noticias falsas a las NNA?

Entre las consecuencias derivadas de las noticias falsas o bulos, destacan que:

  • Influyen
    y manipulan la creación de todo tipo de opiniones, planteamientos
    vitales o políticos, cuidado de la salud, relación con otras personas,
    deseos o intenciones de compra, entre otras.
  • Ponen en riesgo la salud física, emocional y psicológica del
    menor, así como el desarrollo saludable de su autoestima y de sus
    relaciones sociales.
  • Intentan generar sentimientos extremos de miedo o enfado, pudiendo
    llegar a provocar situaciones de alarma, indignación, terror o pánico.
  • Perjudican especialmente a personas y grupos en riesgo de
    exclusión con prejuicios o ideas negativas preconcebidas que a menudo
    forman parte de campañas difamatorias, de aislamiento, hostigamiento o
    ciberacoso.
  • Fomentan el consumismo, ya que pueden utilizarse como señuelo para
    dirigir a contenido promocional o tiendas online, aunque sea de forma
    indirecta. Por ejemplo, cuando se centran en desprestigiar una marca o
    un tipo de producto con la intención indirecta de promover el consumo de
    otro.
  • Pueden motivar la instalación de algún complemento o app
    maliciosa, con la excusa de reproducir un determinado contenido
    multimedia, o acceder a un archivo adjunto con una supuesta información
    adicional. Estos archivos son capaces de infectar su dispositivo, robar
    sus credenciales o vulnerar su privacidad.
¿Cómo identificar noticias falsas?

Las
noticias falsas o bulos tienen una serie de características que pueden
facilitar su identificación. Enseñar a los menores a cuestionar y
contrastar la información que aparece en Internet es fundamental para
frenar su difusión y minimizar sus efectos:

  • ¿Quién ha creado la información?

    Comprueba si se nombra a la persona u organización que lo ha
    creado, si se trata de alguien reconocido o del que puedas encontrar
    información en otras publicaciones. A menudo la página web en la que
    está publicada la noticia no es un medio informativo real, fiable o
    reconocido.

  • ¿Cuándo se ha creado la información?

    Hay bulos con carácter atemporal, pero otros tienen una clara
    intencionalidad acotada en el tiempo, relacionada con algún suceso de
    actualidad. En cualquier caso, es probable que no se haga referencia a
    fechas concretas. En muchas ocasiones, se utilizan imágenes o hechos
    antiguos, manipulados o sacados de contexto, asociándolos a un suceso de
    actualidad. Es posible revisar la procedencia de las imágenes en
    servicios como Google Reverse Image Search o TinEye.

  • ¿Por qué han creado esta información?, ¿a quién favorece o perjudica?

    Es importante pensar quién puede estar detrás de la creación de
    estas noticias, que muchas veces son encargos pagados por empresas o
    colectivos para desprestigiar un producto, un personaje público o un
    contexto político. Los menores deben reflexionar sobre el impacto de
    estas noticias en la sociedad, cómo esperan que reaccionen ante ellas,
    cuál es su posible objetivo y los beneficios que pueden proporcionar a
    algunas personas.

  • ¿Presenta referencias fiables? 

    Un contenido informativo de calidad ha de aportar referencias
    evidentes, y se ha de poder acudir a sus fuentes en Internet para
    contrastar sus afirmaciones. En muchos contenidos falsos no se citan
    fuentes, o no se indican de forma clara, o solo se dan referencias poco
    concretas o abstractas, difíciles de verificar.

  • ¿Falta algún detalle que podría ser importante?

    A veces omiten parte de la información para manipular las
    emociones, aprovechando los sesgos ideológicos de la persona que
    visualiza el contenido. Una buena información muestra todos los puntos
    de vista para que quien lo recibe decida cómo valorarlo.

  • ¿Se ajusta el titular al contenido?, ¿resulta creíble?

    La redacción del texto puede contener errores ortográficos y
    gramaticales, no incluir diferentes puntos de vista, fuentes o
    referencias. Esto puede indicar que se trata de un texto redactado de
    forma poco profesional, no por un periodista real. En el caso de que
    aporte fuentes, conviene comprobar que sus afirmaciones se ajusten a lo
    que efectivamente dicen estas referencias, además de asegurarse de que
    sean fiables y reconocidas. También es característico que utilicen un
    estilo demasiado informal, sensacionalista o morboso para llamar la
    atención, solicitando el reenvío urgente de la noticia entre los
    contactos.

    Un ejemplo evidente es el clickbait en el que,
    aprovechándose de unos titulares llamativos e imágenes de portada
    morbosas, buscan generar curiosidad en el lector para que haga clic en
    el enlace y visite la página. Así, logran un beneficio económico gracias
    a la publicidad que contiene la página.

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