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Nueve títulos que nos ayudarán a hablar de ella con los más pequeños, 
pero también con los mayores y con nosotros mismos.

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Existe desde el mismo instante en que existe la vida y, aun así, no somos capaces de hablar de ella de tú a tú. La vida y la muerte son las dos caras de la misma realidad y muchos artistas y escritores la han abordado a través de los libros ilustrados. En este artículo sugerimos nueve títulos que nos ayudarán a hablar de ella con los más pequeños, pero también con los mayores y con nosotros mismos.
La curiosidad natural de los niños es insaciable, y sobre todo
respecto a esos temas que los adultos y la sociedad tienden a evitar. La
muerte en muchas civilizaciones es un tema tabú, y en la nuestra en
particular. Y mucho más cuando se trata de explicársela y acercarla a
los niños. Pero ocurre algo curioso, y es que los niños son conscientes
de ella mucho antes de que nos demos cuenta. Deberíamos saber que la
muerte es parte de su vida cotidiana, a diario ven insectos muertos en
el patio del colegio, se cuelan en sus vidas docenas de muertos a través
del cine y la televisión y en ocasiones fallece alguien cercano y
querido. Y es aquí donde más problemas nos surgen. No hablar del tema
genera en los niños muchas inquietudes y dudas. El temor a lo
desconocido es peor que la propia realidad. Es injusto que vivan en
silencio este tipo de situaciones, porque en su cabecita aparecerán
muchas preguntas que van a necesitar respuestas. Si ya para los adultos
es difícil encontrar las respuestas y verbalizarlo, para un niño es una
montaña rusa de emociones completamente desbocada.


Y es que a pesar de ser un hecho ineludible de la vida, tememos
enfrentarnos a ella y, por extensión, tendemos a sobreproteger a los más
pequeños de la casa. Vivimos en una sociedad donde la muerte cada vez
se vive más lejos de la cotidianidad; antes se moría en casa, se velaba
en comunidad…, ahora todo eso queda alejado de nuestro entorno. Y lo más
habitual es tratar el tema a través de terceras personas y con una
representación reconfortante del cielo. Muchas veces, intentando evitar
el tema y tratando de impedir que sufran, transmitimos ideas
equivocadas, temores, aumentamos sus preocupaciones y no ayudamos a que
superen su propio duelo.


Es cierto que hablando no vamos a solucionar el problema, pero al no
abordarlo con madurez, lo único que hacemos es limitarnos en nuestra
capacidad de poder ayudar y de dotar a los niños de recursos y
palabras que les puedan ayudar a comprender y a vivir con el concepto de
la muerte y con las situaciones que acarrea. Si no, van a sentir y
vivir experiencias que no sabrán muy bien cómo gestionar.


Para un niño no es fácil comprender que la muerte es el final natural
del recorrido de todo ser vivo. En los primeros años entienden la idea
de la muerte como algo reversible, atemporal e impersonal. Esta idea se
ve reforzada en parte al ver dibujos animados que vuelven a la vida tras
ser aplastados o explotados. Pero será un poco más adelante, entre los 6
y los 9 años, cuando empiecen a sospechar que la muerte es algo
definitivo y es ahí donde comienza la verdadera angustia.


A un niño la muerte le genera sentimientos de culpa, de ira; en
ocasiones se producen regresiones en su estado evolutivo y
hasta pequeñas depresiones y problemas de comportamiento. Sobre todo si
no hay a su alrededor adultos que le ayuden a afrontar el tema, que
le ofrezcan palabras para definir lo que sienten, que les dejen llorar a
gusto… Un buen recurso para esto pueden ser los cuentos y los libros
infantiles. Historias que contadas por otros puedan ayudarles a
comprender el proceso y a elaborar el duelo, el concepto… La distancia
que aporta la fantasía resulta básica para ayudarles a entender la
pérdida de un ser querido.


No pretendo con esta selección de nueve títulos abarcar todas las
situaciones. Pero son historias que van a poder ayudar a los niños a
superar el proceso del duelo. Y seguramente también a muchos mayores.


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No es fácil, pequeña ardilla’. Elisa Ramón y Rosa Osuna. Kalandraka.
Perder a alguien querido no es nada sencillo, y esta inteligente
historia contada con gran elegancia permite a los niños y niñas a que
perciban de un modo natural la experiencia de la muerte. Una pequeña
ardilla vive su particular duelo, donde inevitablemente aparecen
sentimientos de ira, tristeza… Tan triste se siente que piensa que nunca
jamás volverá a ser feliz. Y aunque con esta historia puede que los
niños sientan cierto desasosiego, irán comprendiendo página a página
cómo la pequeña ardilla es capaz de ir superando su propio duelo.



Nana vieja’. Margaret Wild y Ron Brooks. Ediciones Ekaré.
Nana Vieja y su nieta habían vivido juntas durante mucho, mucho
tiempo. Habían compartido infinidad de cosas de la vida, pero una mañana
Nana Vieja no se levantó como de costumbre para ir a desayunar; estaba
enferma, muy enferma… Hasta que un día, haciendo un gran esfuerzo, pone
con calma todas sus cosas en orden y realiza con su nieta un largo paseo
para ver cosas maravillosas a modo de despedida. Esta historia que
habla de la vida, de los momentos que compartimos con los demás, es de
una belleza casi infinita. Ayuda al niño a disfrutar de los momentos del
día a día y a ser capaz, aunque duela, de poder despedirse.


el arbol de los recuerdos

‘El árbol de los recuerdos’

El árbol de los recuerdos’. Britta Teckentrup. NubeOcho.
Este álbum, reciente finalista del premio del Gremio de Libreros de
Madrid 2014, nos cuenta el final de la larga y feliz vida de un zorro
que, cansado, decide ir a buscar su lugar favorito en el claro del
bosque para observar por última vez sus árboles y quedarse dormido para
siempre. La nieve, junto con los animales del bosque, serán los
encargados de ir despidiéndose del zorro. El silencio invade este
historia hasta que cada animal que ha compartido la vida con el zorro
van desgranando sus recuerdos. Esta historia, dulce y reconfortante,
celebra la vida y todos los recuerdos que permanecen en nosotros tras la
muerte de un ser querido. Y lo importante que es mantenerlos y
compartirlos para que esa persona no muera definitivamente.



Una casa para el abuelo’. Grasa Toro e Isidro Ferrer. Libros del Zorro Rojo.
Una familia sale de paseo en busca de un lugar para enterrar al
abuelo. Y tras mucho buscar, encuentran el lugar perfecto, un campo de
girasoles. Allí darán sepultura al abuelo, pero a la vez también
construirán una nueva casa donde todo continuará viviendo. Esta
historia, simbólica y sutil, sobre los recuerdos y los seres queridos
que permanecen en nuestras vidas, nos va a permitir hablar de la muerte
desde otro punto de vista. Isidro Ferrer utiliza personajes afables para
representar el ciclo de la vida, donde el pasado se convierte en el
motor del futuro.


'La balada del rey y la muerte'

‘La balada del rey y la muerte’

‘La balada del rey y la muerte’. Koos Meinderts, Harrie Jekkers y Piet Grobler. AH Pípala.
Un rey muy poderoso quiere comprender por qué se mueren las personas
-los niños se hacen esta misma pregunta a menudo-. No entiende que en
los tiempos que estamos no se haya encontrado un remedio para ello y
conmina a sus sabios a deshacerse de ella, pues él no quiere morir. Con
un buen plan, logran capturarla, pero aquello que parece tan bueno y
divertido, la vida eterna, tal vez no lo sea tanto. Toda una reflexión
al más alto estilo filosófico, que aparece en todas las cabecitas
menudas de los niños. Una historia que aborda el tema cara a cara y que
permite a los niños verbalizar aquellas cuestiones que se les plantean y
que necesitan compartir para seguir creciendo y madurando.


¿Qué viene después del mil?’. Anette Bley. Takatuka.
“¿Qué viene después del mil?”, le pregunta la pequeña Lisa a su amigo
Otto, con el que está aprendiendo a contar las estrellas. Lisa ya sabe
contar hasta 16, pero en el cielo hay muchas más, por lo menos mil, le
ha dicho el viejo Otto. Con Otto pasa ratos muy divertidos, pero un día
se pone enfermo y muere al cabo de un tiempo. A Lisa le cuesta
acostumbrarse a su ausencia. Es la mujer de Otto quien le hace
comprender que, aunque no podamos ver a una persona, ésta puede seguir
presente dentro de nosotros. Este álbum, galardonado con La Pluma de
Plata, premio del libro infantil y juvenil de la Asociación de Médicos
Alemanes, cuenta con gran habilidad lo importante que es hablar y
sentirse arropado en los momentos del duelo. Lo reconfortante que son
los buenos recuerdos. Este poético libro puede servir de consuelo para
todas aquellas personas que hayan perdido a un ser querido.


Inés Azul’. Pablo Albo y Pablo Auladell. Thule.
Con Miguel se pueden hacer muchas cosas, siempre hay lío. Mandar a
las hormigas a que caminen en fila india, pedir a los caracoles que no
corran, que las piedras se estén quietas… Pero de pronto Miguel ya no
está. Y unos dicen que no lo podemos volver a ver porque se quedó
dormido. Y eso parece imposible: ¿cómo se puede ir alguien con la de
cosas que aún quedan por hacer? La muerte siempre interrumpe y deja los
finales abiertos. Por eso tenemos que aprovechar cada minuto de vida que
tengamos, con nosotros mismos y con la gente que nos quiere y nos
rodea.


'Jack y la muerte'

‘Jack y la muerte’

Jack y la muerte’. Tim Bowley y Natalie Pudalov. OQO editora.
Jack traza un plan al encontrarse con la muerte y enterarse que va en
busca de su madre enferma. Con gran astucia, Jack logrará atrapar al
siniestro personaje en un frasco. Pero encerrar a la muerte en un
tarro traerá consecuencias imprevisibles. Desde ese momento, nada se
podrá morir y el mundo termina convirtiéndose en un caos. Esta versión
del tradicional cuento británico La muerte atrapada en una nuez,
creada por el prestigioso narrador Tim Bowley, ha logrado recorrer toda
Europa y América hechizando al público con su historia.


El pato y la muerte’. Wolf Erlbruch. Barbara Fiore Editora.
El personaje de la muerte en este libro de Erlbruch es una
acompañante silenciosa y leve como una pluma, siempre presente aunque no
la percibamos. Desde hace un tiempo el pato notaba algo raro a su
alrededor. “¿Quién eres? ¿Por qué me sigues tan cerca y sin hacer
ruido?”, pregunta. Y la muerte le contesta: “Me alegro de que
por fin me hayas visto. Soy la muerte”. El pato se asusta: “¿Ya vienes a
buscarme?”. “He estado cerca de ti desde el día que naciste…, por si
acaso…”. Este libro responde con sencillez y reflexión a las grandes
preguntas a través de la poesía de sus ilustraciones y de su
historia. Un libro para niños y también para adultos. Perfecto para esos
padres que no saben qué contestar o no tienen preparada una respuesta
simple y convincente para cuando los niños preguntan sobre la muerte.

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