Los niños no son el futuro, 
son ciudadanos de ahora 
con preocupaciones y derechos


Post de Concha Portellano Pérez, 
Vocal de Proyectos del GSIA 
14/03/2014 



¿Cómo ves a la infancia y adolescencia desde tu profesión o como niño o niña? 
¿Cómo crees que les ve la sociedad
¿Qué podemos hacer para cambiar esta situación?

La jornada contó con la participación de los propios niños y adolescentes.
Son las preguntas que
debían responder distintos colectivos de sociólogos, profesionales de
la intervención con niños, políticos, periodistas y, por supuesto, a los
propios niños y niñas en la Jornada Técnica sobre «La Imagen actual de la Infancia» , organizada por el Grupo de Sociología de la Infancia y la Adolescencia (GSIA) con la colaboración del Colegio de Politólogos y Sociólogos.
El interés de estas jornadas ha sido su efecto calidoscópico. La variedad de puntos de vista no impidió la unanimidad
de ponentes infantiles, adultos y público asistente en varias
conclusiones. Sobre todo existió unanimidad en la necesidad de dar mayor
protagonismo y participación real a los chicos y chicas en las decisiones que les afectan personalmente y en el funcionamiento de la sociedad en general.  
La
sociedad española actual simplemente no mira a la infancia, y si lo
hace es con una acepción negativa, como un problema o una amenaza, o
dando al niño un valor sólo como futuro adulto.
Frente a esto, entre los ponentes y los asistentes hubo consenso en  otro aspecto clave: lo niños no son el futuro, sino ciudadanos ahora, con preocupaciones, derechos y aspiraciones en el presente.
Unanimidad en las conclusiones de la jornada

Pero hubo mucho más. 
Se vertieron bastantes ideas prácticas, en algunas de las cuales coincidieron muchos de los ponentes adultos y niños, entre las que destacamos: 
  • Divulgar y revitalizar el conocimiento y cumplimiento de la CDN (Convención sobre los Derechos del Niño).
  • La necesidad de superar la actual situación de invisibilidad y
    falta de prioridad de los niños y niñas y adolescentes en las políticas
    sociales para mejorar su situación y la de la sociedad en general.
  • Abolir el uso del término «menor» como sinónimo sistemático de «infancia» y «adolescencia»
  • Promover lobbies a favor de los niños.
  • Apoyar el uso de las TIC para la Infancia y legislar y supervisar las redes para evitar que sean víctimas de ciber delincuentes.
  • Dotar económicamente a los Planes de Infancia para que puedan ser ejecutados en la práctica.
  • Plantear si es adecuada la edad actual de mayoría de edad y de acceso al voto o debe adelantarse.
  • Reconsiderar
    la actual reforma de la Ley de Bases de Régimen Local por su negativa
    repercusión en los servicios que hasta ahora prestaba la Administración local a la Infancia
  • Resucitar la figura del Defensor del Menor.
  • Reconocer
    que hablar de la infancia como si fuera un colectivo homogéneo es un
    reduccionismo que conduce a acciones poco realistas y útiles. En la
    misma línea, procurar la accesibilidad de toda la Infancia a los
    servicios y recursos existentes para ella.
  • Desterrar la imagen
    generalizada de la adolescencia como época vital inevitable y del
    adolescente como «atroz». Divulgar en los medios la imagen del niño en
    positivo y no sólo de aquellos casos que protagonizan situaciones
    extremas.
  • En relación con esto último me quedo con una frase de
    Marta Just, una de las jóvenes participantes de la Jornada: “los adultos
    se escandalizan cuando se quema un contenedor, pero no cuando la gente
    tiene que comer de ellos”.
¿Estamos seguros 
de que tienen poco que decir?


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